4 Historia Increíbles y Espeluznantes sobre Gemelos.
La verdad es que hay bastantes historias similares a estos casos, pero no como estas 4 que leerás a continuación. Historias increíbles, en las que se dan tantas coincidencias que es inevitable pensar que, a lo mejor, no son simples coincidencias.
Soy escéptico, creo en las casualidades, pero, sinceramente, lo que estás a punto de leer, tal vez te haga pensar, como a mí, que tal vez se nos está escapando algo.
En las películas de terror, las casualidades, las coincidencias, se usan como un ingrediente de la historia para provocar miedo o inquietud, y después de leer estos casos se entiende por qué.
Las historias que siguen son reales. En ellas no hay nada de ficción, es más, una de ellas -La Primera- existe incluso una grabación. Puedes encontrar el vídeo en Internet, estas historias te darán que pensar por muy escéptico que seas.
4.-Las Gemelas Suecas
Vayamos al grano, a lo importante. Úrsula y Sabina Eriksson eran dos gemelas sin antecedentes de enfermedad mental de ningún tipo. Cada una había formado su propia familia y eran felices, hasta que se reencontraron.
Úrsula viajó hasta Irlanda, donde se encontraba Sabina, para pasar un tiempo con la familia de ella. Hasta ahí todo correcto.
Al poco de llegar Úrsula, las dos hermanas se fueron hasta Londres sin avisar a nadie, o al menos ese era el plan. Por lo visto, durante el trayecto las dos gemelas empezaron a armar alboroto dentro del autobús, hasta el punto de que el conductor llamó a la policía y les obligo a bajarse en medio de la autopista.
Por casualidades de la vida, junto con la policía llego también el equipo de grabación de una de esas series de televisión, tan populares, que básicamente se dedican a seguir uno o varios coches de patrulla para grabar a los agentes mientras realizan su trabajo. Al poco tiempo de llegar las cámaras, comenzó la locura. Y es una de las cosas más raras que podrás ver porque, como te decía antes, todo quedó documentado y grabado.
Mientras el locutor que acompañaba al equipo de grabación estaba entrevistando al policía para conocer los detalles de suceso, la cámara enfocaba también, en segundo plano, a las dos gemelas. De repente, una de ellas -la que llevaba una sudadera verde-, vacila un momento y de pronto empieza a correr, cruzando la carretera y metiéndose deliberadamente bajo las ruedas de un camión. Aunque el resultado pudiera parecer obvio, no murió pero si que sufrió heridas graves en ambas piernas.
En este punto, la situación se volvió incomprensible. Ninguna de las dos había hecho nada, aparte de montar alboroto. No eran culpables de nada, Solo seria una pequeña multa y nada más.
La otra hermana estaba con los brazos cruzados, impasible. No se movió del sitio ni se sorprendió lo más mínimo al ver cómo su hermana gemela se tiraba de cabeza bajo las ruedas de un camión. En medio del desconcierto provocado por el atropello de su gemela, y sin haberse recuperado aún, la otra hermana hizo exactamente lo mismo: Cruzó la carretera y fue atropellada. No murió, de hecho apenas sufrió heridas graves. Y cuando ya pudo sostenerse en pie se echó a correr y cruzó la carretera, esta vez con más suerte y sin ser atropellada. Al hacerles pruebas medicas, vieron que no habían tomado nada de alcohol, ningún tipo de drogas y, como dije, tampoco tenían antecedentes de enfermedad mental.
Al día siguiente soltaron a Sabina, lo que fue un error porque mató a un hombre y se intento suicidar de nuevo, fallando... otra vez.

Y llegamos finalmente a la historia más espeluznante, ocurrida en la década de los ochenta.
En aquellos años, las gemelas Jennifer y June Gibbons se hicieron famosas por mantener hasta el límite el pacto de únicamente hablar entre ellas, pero sobre todo, gran parte de su fama vino por como terminó toda esta historia.
Se les conocía como (Las gemelas silenciosas) porque únicamente hablaban entre ellas, y lo hacían además en un idioma inventado. Se aislaron del exterior, encerrándose herméticamente en un mundo propio. Y aunque eran las mejores amigas, intentaron matarse mutuamente en varias ocasiones, Jennifer intentó estrangular a June con un cable, a lo que su hermana respondió intentando arrojar a la otra desde un puente.
A medida que crecían su comportamiento fue empeorando, se querían y se odiaban a un nivel extremo. Ya en edad adulta, comenzaron a robar y a incendiar locales cometiendo una serie de crímenes que parecían no ser más que un juego para ellas.
Durante su internamiento no dijeron una palabra, aún mantenían el pacto de hablar únicamente entre ellas y de forma que nadie las entendieran. Hasta que finalmente, después de catorce años de reclusión, Jennifer se dirigió a la periodista Marjorie Wallace, persona que luego publicaría un libro basado en la biografía de las gemelas. Jennifer, con total tranquilidad, la miró y le dijo: "Ya lo hemos decidido, soy yo la que tiene que morir"
Al parecer lo habían hablado entre ellas durante años, habían estado discutiendo quién de las dos tenía que morir para que la otra pudiera seguir con su vida normal.
Y Jennifer lo había aceptado. Al poco tiempo, cuando iban a ser trasladadas a otro hospital, Jennifer murió debido a una complicación cardíaca poco común.
Después de la muerte de Jennifer, June se recuperó, comenzó a hablar con la gente y formó una familia, viviendo como una persona completamente normal. Como si el hecho de que su hermana muriera la hubiese liberado de "Algo"
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Al día siguiente soltaron a Sabina, lo que fue un error porque mató a un hombre y se intento suicidar de nuevo, fallando... otra vez.
3.- Vidas Paralelas
Este caso es francamente extraño. Los gemelos suelen tener gustos parecidos, la misma ropa, los mismos juguetes... Pero este caso es realmente increíble porque se trata de gemelos que fueron separados al nacer y cuyas vidas transcurrieron por separado, sin contacto alguno entre ellos, hasta que tuvieron 39 años.
James Edward Lewis, de Ohio, se casó 2 veces: su primera mujer se llamaba Linda y la segunda Betty, con la que tuvo un hijo llamado James Alan. ¿Qué tiene de raro? Nada, si no fuera porque James Edwars Lewis era el hermano gemelo de James Arthur Springer, que también se casó dos veces, la primera con Linda y la segunda con otra Betty, con la que también tuvo un hijo al que llamó -Adivina- James Alan. Sí, exactamente igual.
En 1979, el psicólogo Thomas Bouchard estudió este caso y vio que había bastantes más similitudes. A ambos les gustaban las matemáticas y la carpintería, trabajaban en puestos de trabajos similares, ambos tuvieron un perro al que llamaron Toy y se compraron el mismo coche, un Chevrolet azul claro. !Raro¡, Lo que más llama la atención de esto es que no han sido los únicos.
Ya en 1930 se registró un caso similar.
Oskar Stohr y Jack Yufe fueron dos gemelos que también fueron separados al nacer. Mientras que uno se fue a Israel y se convirtió al Judaísmo, el otro se hizo simpatizante de Hitler.
El hecho de que vivieran en un ambiente radicalmente distinto el uno del otro parece que no fue suficiente para eliminar su conexión. Cuando se reunieron, después de estar treinta años sin verse, se dieron cuenta de que les gustaba la misma comida, tenían los mismos hobbies, se parecían en la forma de expresarse y hasta coincidían en llevar el mismo tipo de peinado, bigotes y gafas.
2.- Gemelos con Gemelas
En esta ocasión nos tenemos que fijar en Graig y Marck Sanders que, como adivinarás, eran gemelos. Los hermanos tienden a compartir las cosas, o hacerlas exactamente igual, como vimos en el caso anterior. Y este es, digamos, otro caso donde la vida parece explotar el medidor de casualidades.
En 1998, en una convención, Marck conoció a las hermanas Nattemeier , Darlene y Diane, dos gemelas idénticas. Marck llamó a su hermano y en poco tiempo se consolidaron dos parejas de gemelos, Marck y Darlene, por una parte, y Craig y Diane, por otra. Los gemelos Sanders se casaron con las gemelas Nettemeier el mismo día y celebraron su boda en el mismo momento. Se instalaron en casas adyacentes y una de las mujeres parió gemelas y la otra, gemelos.
En resumen: Gemelos, casados con gemelas, pariendo gemelos y gemelas. Suena interesante. Al menos echas la tarde jugando a las diferencias.
1.- Las Gemelas Silenciosas
Y llegamos finalmente a la historia más espeluznante, ocurrida en la década de los ochenta.
En aquellos años, las gemelas Jennifer y June Gibbons se hicieron famosas por mantener hasta el límite el pacto de únicamente hablar entre ellas, pero sobre todo, gran parte de su fama vino por como terminó toda esta historia.
Se les conocía como (Las gemelas silenciosas) porque únicamente hablaban entre ellas, y lo hacían además en un idioma inventado. Se aislaron del exterior, encerrándose herméticamente en un mundo propio. Y aunque eran las mejores amigas, intentaron matarse mutuamente en varias ocasiones, Jennifer intentó estrangular a June con un cable, a lo que su hermana respondió intentando arrojar a la otra desde un puente.
A medida que crecían su comportamiento fue empeorando, se querían y se odiaban a un nivel extremo. Ya en edad adulta, comenzaron a robar y a incendiar locales cometiendo una serie de crímenes que parecían no ser más que un juego para ellas.
Durante su internamiento no dijeron una palabra, aún mantenían el pacto de hablar únicamente entre ellas y de forma que nadie las entendieran. Hasta que finalmente, después de catorce años de reclusión, Jennifer se dirigió a la periodista Marjorie Wallace, persona que luego publicaría un libro basado en la biografía de las gemelas. Jennifer, con total tranquilidad, la miró y le dijo: "Ya lo hemos decidido, soy yo la que tiene que morir"
Al parecer lo habían hablado entre ellas durante años, habían estado discutiendo quién de las dos tenía que morir para que la otra pudiera seguir con su vida normal.
Y Jennifer lo había aceptado. Al poco tiempo, cuando iban a ser trasladadas a otro hospital, Jennifer murió debido a una complicación cardíaca poco común.
Después de la muerte de Jennifer, June se recuperó, comenzó a hablar con la gente y formó una familia, viviendo como una persona completamente normal. Como si el hecho de que su hermana muriera la hubiese liberado de "Algo"
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